Los dálmatas son perros
activos y muy musculosos, de grandes líneas simétricas, con gran
resistencia y notable velocidad.
Su armonía, vivacidad y
sobre todo el típico pelaje manchado hacen de él una raza de lujo
muy apreciada, además de un perro de compañía que se distingue por
sus desarrolladas dotes de fidelidad e inteligencia.
El dálmata siempre
demostró tendencia a seguir al amo, cualquiera que fuese su forma de
desplazamiento: carroza, caballo, bicicleta. Pues en Inglaterra,
sobre los años 90 estaba muy de moda que perros dálmata siguiesen
las carrozas señoriales.
Hubo una época en que el
dálmata, dotado de olfato notable fue usado como perro de caza, y
aunque ladra poco, se lo considera excelente guardián de casa.
Los machos pueden llegar
a medir entre 55 y 60 cm. y pesar unos 25kg, mientras que la altura
máxima de las hembras se sitúa entre los 50 y 55 cm. y los 22,5 kg.
Su principal aspecto
diferenciador es el manto, de pelo corto, duro, denso, delgado, liso
y brillante. El color básico, en ambas variedades, es siempre el
blanco. Las manchas pueden ser negras o de color castaño hígado, y
cuanto más numerosas mejor. Además, deben ser redondeadas y
nítidas.




